miércoles, 26 de marzo de 2014

Enrique García presenta '365 Días en Michigan' en el Festival de Cine de Málaga

La ópera prima del director Enrique García ‘365 días en Michigan’ se ha presentado el la Sección Oficial del Festival de Málaga.
Este largometraje de ficción se desarrolla en un entorno carcelario y ha tenido como escenarios la antigua prisión de Málaga, ya en desuso, así como el centro penitenciario de Alhaurín de la Torre, y ha contado con la colaboración de funcionarios de prisiones y presos de tercer grado.

Está protagonizada por Chico García, Virginia DeMorata, Héctor Medina, Virginia Muñoz, Salva Reina y Cuca Escribano. La película cuenta como Antonio, un joven ejecutivo se enfrenta a una temporada en la cárcel por un delito financiero. Elaborará un plan para evitar esa mancha en su currículum: convencer a todo el mundo de que va a estudiar un máster en la universidad de Michigan.
Su director, ha tratado de reflejar con “el máximo naturalismo” la “cotidianeidad, rutina y normas” de la cárcel, para lo cual él y su guionista, Isabel Sánchez, han pasado por una largo y exhaustivo proceso de documentación en el que han contado con la ayuda del centro penitenciario de Málaga.


Fuera de concurso se ha presentado ‘Por un puñado de besos ‘ del director David Menkes y protagonizada por Ana de Armas, Martiño Rivas, Marina Salas, Megan Montaner, Jan Cornet y Andrea Duro.

Cuenta la historia de Sol y Dani, que han quedado para su primera cita, pero su conversación no es la habitual. Meses atrás, los sueños de Sol, una hermosa y sensible chica de diecinueve años, se quebraron trágicamente, aunque descubrió que el amor era para ella una necesidad y emprendió la búsqueda de un alma gemela con quien compartir todo el tiempo que fuera posible. Sin embargo, Dani esconde un secreto que puede hacer añicos las ilusiones de Sol.

En Zonazine se ha presentado ‘Paradiso’ dirigida por Omar A. Razzak y protagonizada por Rafael Sánchez, Luisa Martínez, Juan M. Hidalgo y Julián Balbuena.

El cine Duque de Alba es la última sala “X” que queda a día de hoy en Madrid. Rafael, el proyeccionista, trabaja a diario para hacer del local un sitio más agradable. Pinta a mano los carteles que anuncian las películas, coloca flores y plantas en el exterior, acondiciona la entrada... A pesar de que la mayor parte de la pornografía se consume a través de Internet, el cine se mantiene gracias a una clientela fija.